Keith Levizon
Iniciar una amistad a continentes de distancia es un desafío, pero el buen Jesús lo hizo muy fácil porque siempre se mostró cercano, cálido y humilde… Una sociedad fue el punto de partida y una afinidad fue la consolidación…Él recibía mis escritos, los comentaba y los retribuía con información tan valiosa que me llevaba a otra línea de pensamiento y me inspiraba a escribir 10 reflexiones más!!! Siempre sonriente, alegre y consciente…Sí, nos faltó compartir un buen abrazo, pero compartimos contenido y gratos momentos de recarga energética!!!
Comentarios
Publicar un comentario